Intentando descubrir los orígenes de los productos gastronómicos utilizados más comúnmente, rescaté ésta maravillosa historia de la vainilla, unos de los ingredientes más usados a la hora de cocinar. Ésta es una planta perteneciente a la familia de las Orchidaceae  y es la orquídea quien la produce.

En el interior de las varas de la vainilla, se hallan  las semillas, materia prima para todos los productos naturales de vainilla que conocemos. En su cultivo, como en todos los productos de nuestra tierra, el clima y el suelo es de vital trascendencia, para definir su calidad; para así destacar  fragancia, sabor y textura, al igual que determinar su precio, dependiendo de la región que provenga.Los primeros en usar la vainilla y en conocer sus secretos fueron los indios Totonacos de México, mas tarde los totonacos fueron conquistados por los aztecas y estos los obligaban a entregarles sus cosechas de vainilla las cuales eran muy apreciadas y usadas para dar sabor a una bebida que llamaban “chocolatl” a base de vainilla y cacao, a veces le agregaban chile.

Montezuma, el Emperador introdujo la vainilla al explorador español Cortez, quien la llevo a Europa en el Siglo XVI. Para 1602 el alquimista de la Reina Elizabeth I sugirió que se usara para realzar los sabores de otras bebidas y platos. Su cultivo es un proceso de gran complejidad, sólo se puede cultivar en climas tropicales  calientes y húmedos como en nuestro país Venezuela, que como en tantos otros productos, no se ha tomado en cuenta un desarrollo agrónomo  y racional, en éste sentido. Su  polinización debe efectuarse natural o a mano planta por planta y su secado de las varas ha de durar varios meses, por ello su costo es tan alto.

Las varas de vainilla más conocidas son las Bourbon que provienen de Madagascar que son de alta calidad, las de Tahití y las de México. Cuando pensemos en usarlas para nuestras preparaciones, debemos buscar las que  sean naturales, si se tratan de envasados comerciales, aunque lo ideal es utilizarla en varas, nos brindan el sabor y aroma de vainilla más puro que existe. Lo ideal al utilizarlas de fuente natural es introducir la vara dentro de su postre, infusión, mezcla,  flan, arroz con leche, mousses, pudines o bebidas durante su cocción o preparación. Al rato retirarlas y lavarlas bajo el agua fría, lávela bajo agua fría, y déjela secar bien al sol antes de guardar a temperatura ambiente. En caso de galletas y tortas, se corta un pequeño trozo de la vara horizontalmente y se raspa con cuidado las semillas que contiene, agregándolas directamente a los otros ingredientes del postre.

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