Les hablo nuevamente de Isidre Gironés,  en una serie que doy a conocer los Restaurantes de Barcelona, España. Muchos emblema de alta gastronomía e indudable sello de garantía. 

 Por: Julio César Alcubilla B.-
Mail: julio.c.alcubilla@gmail.com
Enclavado en el casco antiguo de Barcelona, de ambiente extraordinario clásico, sin pretensiones contemporáneas, refinado estilo e impecable servicio de sala,  éste  emblema de la gastronomía catalana, nos conquista desde la esmerada atención de sus propios dueños: el cordial y siempre perspicaz Isidre Gironés y su compañera de vida Montsé Salvó. Cuarenta años cuentan la historia de una cocina catalana digna, en la que se mezcla lo tradicional gestado siempre de los productos del mercado de La Boquería y el despunte de lo contemporáneo y moderno, de éstos días, quizás para no perder la costumbre de impactar a un comensal mas joven y conocedor.

El fuerte de esta pareja, es prestar minuciosa atención a los productos de la temporada, en una aproximación gastronómica, de marcada experiencia de cocina de mercado y de no menos interesantes creaciones a diario. Pues Isidre Gironés cambia diariamente según los productos que el mismo Isidre , compra en ese mercado tan  excepcional que es la Boqueria.

Este restaurante, se haya en las cercanías de los principales teatros de la ciudad. Es el elegido por sus majestades los reyes de España;  en mi primera visita acompañado por Mariano Fuster Embajador Mundial del cava Juve & Camps,  fui reconocido por el honor y la cortesía de Mariano e Isidre, a sentarme en la Mesa frecuente de sus majestades, los Reyes Católicos de España. Éste por ser un restaurante ubicado en zona de dinámica agenda cultural, es visitado por celebridades, artistas, bohemios, músicos y personalidades de todo el mundo. Por ello en sus paredes, siempre están expuestas obras pictóricas de gran renombre. 

El trato familiar de Isidre y Montse, es matizado por una distinguida cordialidad, cuyo principal valor se impregna, de elocuentes comentarios, narraciones de experiencias en la Boquería y personajes que han compartido historias en Ca L’Isidre. Pareciese que ésta nota, nos expresara un bastión gastronómico cuyo valor y trascendencia, radica en lo humano de sus propietarios. Pero resulta, que me refiero a un restaurante que no sólo nos comunica a través de su maravillosa carta, estupenda bodega e inmejorables postres… En Ca L’Isidre, la exigencia y el estudio es sello de garantía. Nuria, la hija de Isidre y Montse, ha perfeccionado sus conocimientos en los mejores restaurantes de Francia, maestra del dulce y no menos experta cocinera, ha ampliado sus conocimientos en cursos enológicos, en las más reconocidas academias francesas. Por ello, la bodega de Isidre, ostenta no menos de 400 referencias. 

El Menú Degustado 
Entrada
Jamón de Jabugo cortado a mano
Bloc de foie gras Ca l’Isidre

Primeros Platos
Gambas de Palamós
Steack Tartare al whisky

Postres
Brownie con cremoso de chocolate blanco y lima / “Coulant” de chocolate y su helado 

Vinos Degustados
MIRANDA D` ESPIELLS (Panedés Blanco de Juve y Camps)
Vino de crianza en botella de nueve meses y medio, 100% Chardonnay, a la vista el amarillo claro con ligeros tonos verdosos, nos muestra su frescura. Sorprende por su aroma penetrante y algo complejo, notas a melón y frutas carnosas con cierto tono cítrico como a mandarina madura. En boca, nos envuelve el paladar como un terciopelo, poco a poco nos impacta por sus sensaciones intensas, equilibrada acidez y largo final que nos demuestra el Chardonnay de estas tierras.
MILESIMÉ BRUT (cava)

Confieso, que de Juve y Camps, es uno de mis favoritos dentro de los espumosos;  veinte y cuatro meses por igual de crianza en botella, su variedad es 100% Chardonnay. Su color dorado claro, nos ofrece en vista una soberbia espuma, que definen un rosario de finísimas espumas. En nariz bastante complejo, nos ofrece notas a melocotón, melón, pomarrosa y ciertos recuerdos lácteos, para poco a poco descubrirnos aromas a miel de flores silvestres y pan de frutas tostado. 

Lo más delicioso, es la expresión en el paladar, efervescente, intensa, cremosa, potente y fresco a la vez; que conjuga con el recuerdo persistente de sus aromas; definitivamente un CAVA  del Penedés.

Imagen
Entrando con Isidre a la Boquería 


Anuncios