Muchos hemos conocido desde hace 25 años la oferta gastronómica Ibérica del Restaurant La Huerta, hemos compartido entre tertulias, vinos y grata compañía, lo que nos ofrecen siempre con buen humor y esmerado servicio los Hermanos Romano…sin embargo pocos hemos sido los privilegiados en conocer su Bodega Reserva y degustar las sorpresas de sus viajes, y estupenda cocina. Allí en la propia bodega, en eso que nos gusta tanto…”el reservado”…ese espacio exclusivo… el lugar para los que rinden culto al vino. Un recinto concebido para agradarnos, darnos a conocer los últimos caldos, nutrirnos con el conocimiento de sus someliers, y permitirnos que la pasión nos invada tras la experiencia de degustar alta gastronomía Ibérica y los grandes o conocidos vinos del mercado. Haciendo de cada cata toda una experiencia sensorial.
 
Tuve la oportunidad de vivir esta experiencia y compartir impresiones con Manuel Castro Someliers de La Huerta, entrevista que me permito brindarla a ustedes….

Manuel Castro.-“En La Huerta nos hemos preocupado por mantenernos como una bodega de reserva, tenemos una capacidad aproximada de 10.000 botellas y en la actualidad la tenemos cubierta en un 70%. Realizamos inventario los primeros cinco días de cada mes. Nuestra bodega mantiene una temperatura adecuada entre 15 y 17 grados, la incidencia de la luz no recae directamente en las botellas sino que se pensó para que fuera un reflejo del techo
 
“En cuanto a nuestra oferta, manejamos los principales países: España, Argentina, Francia, Portugal, Uruguay, Suráfrica , Australia, Italia, Chile y Venezuela. Ofrecemos una amplia variedad de etiquetas, con precios que van desde 50 Bs.F has 4.500Bs.F. por botella. Obviamente en este lultimo precio, hablamos de los vinos “top”, como Vega Cicilia y los super toscanos. Adicionalmente tenemos una nevera con capacidad para 50 cajas de vino. Junto a la bodega, tenemos un salón reservado, con capacidad para 28 personas. El restaurant cuenta con la atención de dos someliers profesionales”.

 ¿Cuáles serían las referencias de mayor salida en La Huerta?
“Manejamos cerca de 380 etiquetas de 1.400 a 1.500 que existen en el mercado venezolano, nuestro fuerte son las líneas reserva hacia arriba, en casi todas las casas. Fundamentalmente tienen mayor demanda los vinos chilenos por los bajos costos y los españoles, por ser éste un restaurant español. Referencias citables serían “El Caballo Loco” de Valdivieso, Don Melchor, Vinos de Priorat, (españoles, muy difícil conseguirlos aquí en Venezuela) y los supertoscanos”.
 
¿Según tu apreciación, como ha crecido el consumo de vino en Venezuela?
“Definitivamente, éste es un boom que llegó y creo que no se vá a ir nunca. A cada persona le apasiona cada vez mas conocer y degustar vinos. Es por demás apasionante, porque mientras mas se conoce, menos se sabe, debido a lo extenso y amplio del mundo de los vinos. Nuestro incremento ha sido alarmante, anteriormente para un viernes se destapaban 2 cajas de vino, hoy estamos llegando a 8 y 9 cajas, sin obviar las 12 cajas de whisky que vendemos siempre. El consumidor ha ido evolucionando en el consumo del vino, a medida de su deseo de conocer y por el trabajo que estamos llevando los someliers. Les vendemos etiquetas como vinos La Huerta joven, Caballo Loco, etc., cada vez que prueban un vino, desean aprender mas, conocer y meterse más en ese mundo. Por ello estamos dictando catas, haciendo promociones con todos los importadores de cada mes, sacando un evento con ellos”.
 
¿Hacia dónde se está orientando fundamentalmente el consumidor, Viejo Mundo o Nuevo Mundo?
“Definitivamente hacia el nuevo mundo, por el bajo costo. Han ido ganando muchísimo terreno los vinos argentinos. Las principales referencias en este sentido, son “Trapiche”, “Altos las Hormigas”, “Alta Cava”, Zucardi”, “Alta Vista”, “Terrazas de Los Andes”.
 
¿Cual sería el trabajo del enólogo y el trabajo del someliers, para el consumidor actual?
“El enólogo hace el vino y el someliers lo promociona. Como someliers buscamos las virtudes del vino, mientras que el enólogo busca sus defectos para tratar de mejorarlo. A medida que vamos probando los vinos que nos envían para degustar y vamos probando los platos de nuestra carta, hacemos nuestras recomendaciones de armonía o la oferta al cliente”.
 
¿Hasta que punto la oferta gastronómica, debe dirigir el consumo de un buen vino?
“Esto obviamente es super importante para los conocedores, cada vino bien sea por aroma, por acidez, por su cuerpo, carga de taninos, etc.. Junto con la preparación del plato, la salsa que lo acompaña, el balance de condimentos, etc. puede o no lograr armonía.”
Celebramos este primer aniversario, en el marco de un almuerzo en un ambiente de antaño, como los comederos de “La Mancha”.
 
El Reserva – Cabernet Sauvignon...un vinaso que en boca…nos permitimos apreciar su sedocidad, untuosidad, las notas tostadas, y la siempre recordada fruta negra madura y confitada, para un final redondo, complejo y de gran persistencia.
 
Disfrutamos por igual el Ultra – Cabernet Sauvignon, de Kaiken 2006
Ya le he comentado de esta gran bodega, bajo los buenos conocimientos de Aurelio Montes. Un vino sedoso, aterciopelado, maduros taninos, de gran cuerpo y compleja estructura, rico, sensitivo…la confitura parecierra eque nos envuelve en boca, y se prolonga hasta nuestra necesidad, por la siguiente copa.
 
El “Luis Alegre Crianza 2005”, nos conmovió, definitivamente otro vinaso…amplio, sabroso, afrutado, distinguido equilibrio, lo mineral se funde con lo frutal…por momentos nos envuelve en tonos balsámicos para un final envolvente, pleno de taninos suaves…y connotada persistencia.
 
Agradezco en esta nota a Osmelia Díaz Granados, Ana María Perna y Valentina Sosa, por éste expléndido almuerzo, deliciosa gastronomía, abundante de delicias. En la que compartimos los colegas allegados, los sensibles goumants, junto a gentiles anfitriones.
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